© Justo Félix Olivari Tenreiro.
La Sinastría es el estudio simultáneo de dos Cartas Natales
con el fin de analizar lo que potencialmente pueda suceder en un vínculo entre
dos personas; aquellos puntos en los que se sentirán a gusto, las cosas que los
hermanarán, cuestiones que tal vez les cueste integrar del otro, y,
básicamente, qué podrían aprender en esa relación, qué desafío implica para la
Vida de cada uno la presencia del otro.
Algunos aspectos clásicos “ideales” de una Sinastría están
ligados a las combinaciones armónicas (sextil o trígono) entre el Sol de uno y
la Luna de la otra persona, como así también entre ambos soles y ambas lunas.
Además, claro, es importante observar si se vinculan, y cómo lo hacen, Venus y
Marte, entre tantas otras cosas a analizar.
La Vida misma es un gran misterio. Y ese misterio no escapa
a la hora de querer tener una comprensión cabal de por qué dos personas se
sienten atraídas mutuamente y eventualmente se enamoran. Podremos observar una
Sinastría “perfecta” entre dos Seres Humanos, pero si algún otro componente al
que vagamente llamamos “química”, “magia” (o, cuando se nos acaban las
hipótesis lo atribuimos a algo “kármico”) no está presente, esas personas no
mostrarán un interés mayor por vincularse de manera profunda…
Hace unos meses tuve el gusto de conocer, por separado, a un
hombre y una mujer que estaban en pareja, ya que ambos me consultaron para que
veamos sus cartas natales. Lo que en verdad me dejó impactado y que siguió
resonando en mí por varias semanas fue la forma en que cada uno me hablaba del
otro, cuánta admiración les despertaba, la cantidad de aspectos de su compañer@
que híper valoraban, y cómo ambos, en una especie de coreografía sagrada, se
referían a esa relación no sólo como algo inédito en sus vidas, sino sobre todo
como una enorme fuente de sanación…
Me dispuse a ver esa Sinastría. Entre los aspectos
visiblemente “facilitadores”, podría señalar a modo de ejemplo el trígono del
Plutón de él hacia el Venus en Tauro en Casa VIII de Teresita, lo que habla a
las claras de por qué ella se mostraba fascinada por cómo su pareja era capaz
de despertar y sostener de manera semejante su sensualidad.
Pero si algo particular tuvo esta Sinastría, fue que me
ayudó a terminar de comprobar dos cosas: 1) La importancia de Kirón en el encuentro
con el otro. 2) Si dos personas vibran mucho y están muy identificadas con
determinada energía, se sentirán muy a gusto uno con la otra, por más que no
haya contactos planetarios entre ambas cartas que lo refrenden.
Este último punto me parece muy importante de resaltar, ya
que nos suele ocurrir que a la hora de comparar dos mapas natales, solemos
ponernos muy “matemáticos”, buscando exactitudes cósmicas para validar nuestras
intuiciones.
Respecto a lo citado sobre la importancia vincular de Kirón,
debo decir que Teresita se detuvo largos minutos en explayarse sobre el
deslumbramiento que experimentaba ante la forma de comunicarse de él, ya sea de
manera verbal como escrita. Ella sentía una gran admiración por lo que su amado
escribía, tanto por sus contenidos profundos, como por su “impecabilidad”, tal
cual sus palabras; el Mercurio de Federico, en conjunción con Plutón en Casa
III, en Virgo, le hace un sextil a su Luna conjunción Júpiter en Cancer.
Pero también me contó que su pareja la llenaba de elogios,
que le dispensaba tantos halagos que ella estaba entre sorprendida y anonadada
ante semejantes reconocimientos en todos los planos de su ser. “Está sanando
algo en mí de una forma muy bella y profunda”... Pues, ese mismo Mercurio
plutoniano de Federico le hace, ni más ni menos, que un trígono a su Kirón en
Tauro…
Federico me habló de algo muy similar. Él también se sentía
valorado y reconocido como pocas veces en su vida por parte de su compañera, y
se mostraba tan emocionado como agradecido. Y es que el Venus en Tauro de
Teresita… Estaba en sextil con el Kirón en Piscis de él!! Esa es la respuesta
en el firmamento a las palabras, entre lágrimas, de este hombre: “El amor que
me da y la forma en que esta mujer me valora me sana”.
Respecto del punto número 2) debo decir que me hablaron
sobre la honestidad emocional y la integridad que compartían como valores muy
importantes, de la nobleza y la lealtad que los unían: pues si bien no estaban
en conjunción, ella tenía a Marte y él a Venus en Leo!!
Y de igual forma hicieron referencia al cuidado poco menos
que maternal que se dispensaban alternadamente, pudiendo abrazarse y contenerse
de modo muy nutritivo para ambos. Como ya lo conté, Teresita es la poseedora de
una preciosa Luna en conjunción con Júpiter en Cancer, y Federico vibra en esa
misma sintonía desde su Marte en Cancer, y seguro que también desde su Neptuno
en Casa V…
Una vez más, comprobé que la Astrología nos pide, para ser
abordada, que seamos lo más elásticos que podamos, y que, una vez incorporados
los conocimientos que los libros nos proveen, que nos animemos a fluir con las
otras realidades, esas que se nos presentan de imprevisto y que nos invitan a
llegar y sacar nuestras propias conclusiones.
*Los nombres han sido cambiados para preservar la identidad
de las personas citadas.

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